Soy de las personas que piensan que, aún con la mayoría de edad, no se alcanza la madurez. El primer y mejor ejemplo de esto soy yo. Aún no sé qué quiero hacer, ni siquiera sé definir la mayoría de los sentimientos que tengo, ni sé aguantarme los berrinches de hartarse a llorar. Sé que, aún descubriendo la universidad y después de todo lo que dice la gente de ella, no te sientes mejor ni peor, te sientes igual y no todo es juerga y desenfreno. Simplemente te vienen los palos en Febrero.
La mayoría de la gente, excepto los que me valoran de verdad, piensan que soy una niñata por todo lo que me haces escribir. Que siendo tan joven esté desperdiciando mi tiempo contigo. Que soy una agonías, que no hago más que quejarme por todo lo que pasó. Que soy una pesada porque no hago nada más que hablar de ti y lamentarme porque me yo sola me gané mi propia desgracia. Otros me tienen lástima porque dicen que me estoy buscando mi propia ruina, que hay cosas más importantes pero que ha sido tal el roto en mi interior que ya no sé valorarlas. Que soy muy pesimista, que llego a ser asfixiante por tu causa.
Yo no pienso ni una cosa ni otra, simplemente me limito a seguir haciendo lo mismo de siempre. Dos veces al día te olvido, otras tantas sonrío por lo que fue y el resto se reduce a nada. Yo no quiero ser nada en especial, sólo quiero ser yo otra vez.Y sinceramente, ni siquiera me importa lo que me dice la mitad de la gente. Pero, ¿qué pasa cuando son las palabras de un amigo las que te hieren? Y además estás tú..
No quiero ni pensar que tus palabras, tus llamadas, tus sonrisas están volviendo, porque eres mi perdición, y quien no lo entienda que de a la crucecita roja de arriba a la derecha y asunto arreglado. Ni yo doy la charlita, ni nadie que no quiera la tiene que aguantar. Si escribo es por y para desahogarme.Sólo busco ser feliz, ni siquiera digo que necesite una persona a mi lado. Sólo quiero disfrutar, sentir y que nada de lo que me importa se separe de mi.
La mayoría de la gente, excepto los que me valoran de verdad, piensan que soy una niñata por todo lo que me haces escribir. Que siendo tan joven esté desperdiciando mi tiempo contigo. Que soy una agonías, que no hago más que quejarme por todo lo que pasó. Que soy una pesada porque no hago nada más que hablar de ti y lamentarme porque me yo sola me gané mi propia desgracia. Otros me tienen lástima porque dicen que me estoy buscando mi propia ruina, que hay cosas más importantes pero que ha sido tal el roto en mi interior que ya no sé valorarlas. Que soy muy pesimista, que llego a ser asfixiante por tu causa.
No quiero ni pensar que tus palabras, tus llamadas, tus sonrisas están volviendo, porque eres mi perdición, y quien no lo entienda que de a la crucecita roja de arriba a la derecha y asunto arreglado. Ni yo doy la charlita, ni nadie que no quiera la tiene que aguantar. Si escribo es por y para desahogarme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario